/ artículos

Un sitio web es un camino, no un folleto

La mayoría de los sitios web de negocios pequeños son folletos: una página de inicio sobre la empresa, una página de nosotros sobre la empresa, una página de servicios sobre la empresa. Todo mira hacia adentro.

Los sitios que de verdad ganan clientes están construidos como caminos. Empiezan donde está parado el visitante y lo llevan, paso a paso, a una sola acción: llamar, agendar, pedir una cotización.

Cada página necesita un siguiente paso

Un visitante que termina de leer una página está en un crucero. Si no hay señalamiento, se va. Cada página de tu sitio debería terminar con exactamente un siguiente paso obvio, dicho como algo que el visitante obtiene: "Recibe tu cotización gratis", no "Enviar".

Un camino, no seis

Cuando una página ofrece seis opciones con el mismo peso, la mayoría de la gente no elige ninguna. Decide cuál es la única acción que más le importa a tu negocio y hazla lo más grande y claro de cada pantalla. Todo lo demás es secundario a propósito.

Responde la pregunta con la que llegaron

La gente llega a tu sitio con una pregunta: ¿hacen lo que necesito, cerca de mí, más o menos por lo que puedo pagar? La parte de arriba de tu página de inicio debería responder eso de un vistazo: qué haces, dónde lo haces y el botón para actuar. Los premios, la historia y la misión pueden vivir más adelante en el camino, para quien los quiera.

La velocidad es parte del diseño

Un sitio bonito que carga en seis segundos convierte peor que uno sencillo que carga en uno. Los videos gigantes de portada y los carruseles suelen ser los culpables. Quítalos, comprime las imágenes y trata cada segundo de carga como clientes que se van caminando.

La prueba

Abre tu sitio, imagina que eres tu propio cliente y cuenta los clics desde que llegas hasta que logras contactarte. Uno es excelente. Dos está bien. Si toma tres o más, o si algún paso te hace pensar, el camino tiene un bache. Arregla eso antes de gastar un peso en llevarle tráfico.

/ volver al camino